A partir del 25 de noviembre, las sanciones por infracciones de tránsito se ajustan a rangos según el historial del conductor, con énfasis en la individualización y la prevención. El Estado de México implementará un sistema reformado de multas de tránsito a partir del 25 de noviembre, con el objetivo de incentivar el cumplimiento de las normas viales y reducir las conductas peligrosas en las calles. La nueva regulación elimina las multas fijas y las reemplaza por rangos establecidos, que varían según la reincidencia y el historial del conductor, promoviendo así una sanción más justa y proporcional. Este esquema contempla tres niveles: multa mínima para conductores sin infracciones previas, media para aquellos con dos o tres multas pendientes, y máxima para quienes acumulen cuatro o más infracciones sin pagar. Los montos se calculan en unidades de medida y actualización (UMA), y su objetivo es favorecer el pronto pago, la regularización voluntaria y la educación vial. La introducción de tecnología automatizada permitirá registrar las infracciones en puntos estratégicos del territorio, facilitando la aplicación efectiva del sistema en colaboración con los municipios del Estado de México. Además, durante el primer año, se establecerá una base de datos para el control y seguimiento de las multas. Diversos artículos señalados en el reglamento muestran diferencias considerables en las multas según el tipo de infracción, con rangos que oscilan entre 3 y 100 UMA. Los cambios buscan que las sanciones sean más justas, ajustadas a la gravedad y a la reincidencia, fomentando una cultura vial más responsable en la región. La entrada en vigor reforzará la conciencia ciudadana sobre la importancia del cumplimiento de las normas para garantizar la seguridad de todos en las vías públicas.
