La jefa del gobierno de la Ciudad de México destaca avances en la reducción del robo de combustible y reafirma el compromiso en la lucha contra el huachicol. La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, admitió que el robo de combustible, conocido como huachicol, continúa representando un riesgo significativo para las operaciones y los ingresos de Petróleos Mexicanos (Pemex). En una conferencia matutina, la funcionaria indicó que, tras reuniones con distintas dependencias, se ha observado un incremento en la venta legal de combustibles, reflejando una tendencia a la baja en el mercado ilícito. Pemex informó que en 2024, el robo alcanzó una media de 17 mil barriles diarios, un 10.4% más que en el mismo período del año anterior, señalando que estas actividades delictivas generan pérdidas económicas y riesgos ambientales, como explosiones y contaminación. El control del huachicol ha presentado avances importantes, pues datos recientes muestran una disminución notable en la perforación de ductos y en la importación ilegal de gasolina, lo cual ha permitido fortalecer las ventas tanto de Pemex como de operadores privados. Sin embargo, expertos en energía advierten que el problema sigue siendo complejo, debido a la colusión entre criminales, trabajadores y funcionarios. Sheinbaum resaltó que, desde la reforma energética de 2013, la participación de empresas privadas en la importación de combustible ha sido regulada y que los permisos se han reducido en número, contribuyendo a estabilizar el mercado legal. El control efectivo del huachicol es crucial para garantizar la seguridad energética del país, proteger las finanzas públicas y reducir el impacto ambiental, con un enfoque constante en erradicar la actividad ilegal hasta hacerla desaparecer por completo.
