El senador afirmó que no aceptará escoltas proporcionadas por la Guardia Nacional, tras controversias sobre su seguridad y polémicas patrimoniales. El senador Gerardo Fernández Noroña ha declarado que no solicitará ni aceptará las medidas de protección que la Guardia Nacional ofrece en su contra tras un incidente en una sesión del Senado. La controversia surgió luego de que se difundiera que elementos de la corporación resguardaban su residencia en Tepoztlán, situación que él negó contundentemente, argumentando que no existe ninguna evidencia que respalde esa afirmación. El legislador también expresó que, aunque reconoce la importancia de medidas temporales de protección en casos específicos, en su opinión, la seguridad en espacios institucionales como el Senado debe respetar su carácter sagrado y no ser utilizada para personas cuya protección no es indispensable. Añadió que no busca ser un mártir ni un héroe y que, si bien aceptaría protección en otros contextos, no considera necesaria la presencia de escoltas en su lugar de trabajo habitual. Este pronunciamiento se da en medio de una polémica mayor sobre su patrimonio, pues en su declaración patrimonial reportó la adquisición de un inmueble valuado en más de 12 millones de pesos en Tepoztlán, revelando un patrimonio que ha generado críticas y cuestionamientos en el ámbito público. La situación refleja la tensión que existe en torno a la seguridad personal de los políticos y su relación con la transparencia patrimonial en México. En un contexto más amplio, este caso evidencia la discusión sobre los límites y la necesidad de protección para los legisladores, así como la importancia de transparentar sus propiedades para mantener la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.
