El sector agrícola exige un precio de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada para hacer frente a la crisis y demanda atención del gobierno federal. En varias regiones del país, incluidos Guanajuato, Michoacán, Jalisco y la zona del Bajío, los agricultores han anunciado que tomarán medidas de protesta el próximo lunes si las autoridades no establecen un precio de referencia para el maíz. La petición busca un valor de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada, considerado imprescindible para que los productores puedan sostener sus actividades ante los altos costos de producción y la baja en precios de mercado. La tensión en el campo mexicano responde a un panorama de crisis que los campesinos consideran agravada por políticas gubernamentales recientes. Desde el inicio del actual gobierno, el sector agrícola ha sufrido recortes presupuestales y la desaparición de programas sociales y organismos apoyadores, lo que ha afectado directamente la autosuficiencia alimentaria. Los datos oficiales reflejan una caída significativa en la producción de cereales básicos, con México produciendo menos del 50% del maíz que consume, una situación que preocupa ante la dependencia en importaciones. Este contexto se inscribe en un escenario donde las negociaciones para mantener la seguridad alimentaria del país se ven complicadas por tratados comerciales como el TLCAN, que desde hace décadas ha sido señalado por reducir la protección a los productores nacionales. La organización campesina Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) advierte que la producción agrícola ha disminuido en millones de hectáreas desde entonces, poniendo en riesgo a miles de familias rurales. Los agricultores argumentan que los costos de sembrar, fertilizar y cosechar superan ampliamente los ingresos actuales, lo que los lleva a considerar acciones de protesta ante la falta de respuestas gubernamentales. A pesar de anuncios gubernamentales de inversión para mejorar la producción y alcanzar la autosuficiencia
Temas:
