Autoridades y legisladores alertan sobre riesgos en la alimentación de animales y la gestión del zoológico, con hallazgos de plásticos y pérdidas de alimentos. En el Zoológico de León, Guanajuato, recientes irregularidades en la alimentación de especies herbívoras han generado preocupación entre legisladores y expertos en conservación. Investigaciones internas revelan que el forraje suministrado a los animales presenta problemas graves, como la presencia de plásticos y otros elementos extraños, lo que representa un peligro potencial para su salud y vida. Estas irregularidades se suman a una serie de incidentes que ponen en duda la gestión del parque. Se ha reportado que en el interior del zoológico desaparecieron aproximadamente 2,500 pacas de alimento destinadas a los animales, sin que exista una explicación oficial o supervisión clara sobre su posible destino o uso. Además, la falta de controles adecuados en la revisión del forraje y la experiencia cuestionable de la coordinación de nutrición agravan el panorama. La calidad del forraje adquirida también ha sido objeto de críticas, dado que en varias ocasiones se ha hallado en su interior plástico y otros elementos peligrosos. La alimentación con componentes contaminados podría resultar en la muerte de los animales, una situación que, según informes, no ha sido comunicada a las autoridades superiores. Por otro lado, se ha constatado que las pacas están mezcladas con plantas amargas, generando desperdicio y reduciendo el consumo efectivo por parte de los herbívoros. Estos hechos reflejan una gestión deficiente por parte del director del zoológico, José Rigoberto Montes Palomares, cuyo desempeño ha sido cuestionado por los resultados negativos en bienestar animal y control interno. La vigilancia y supervisión del parque han sido criticadas, poniendo en entredicho la capacidad del establecimiento para garantizar la protección y el cuidado adecuado de sus especies. Entorno a estas denuncias, la importancia de fortalece
Temas:
