El Congresista
Guanajuato

Ciudadanos de León trabajan pese a bajas temperaturas

A pesar de las bajas temperaturas, habitantes de León, Guanajuato, inician sus labores diarias desde antes del amanecer, demostrando resiliencia y compromiso para mantener la ciudad en movimiento.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

León, Guanajuato. – A pesar de las bajas temperaturas que alcanzan los 9 grados centígrados en la ciudad, los habitantes de León, Guanajuato, continúan con sus labores diarias desde antes del amanecer, demostrando su dedicación y esfuerzo para mantener la dinámica de la ciudad. León se encuentra entre los municipios de Guanajuato que registraron temperaturas frías, según el Sistema Meteorológico Estatal. Otros municipios como San Felipe, Silao y Guanajuato capital también experimentaron amaneceres helados. En los mercados locales, el ambiente se calienta con el vapor de las comidas y los braceros. María Espinoza, comerciante con 40 años de experiencia vendiendo productos como aguacate, maíz y nopales, inicia su jornada a las cuatro de la mañana para tener todo listo para los clientes. “Para mí, excelente el frío. Estoy más contenta con el frío que con el calor. Uno se abriga y puede trabajar; el calor da flojerita. Yo vengo bien abrigada y trabajando se le quita a uno el frío”, comenta Espinoza, quien prefiere el clima fresco para trabajar. En las calles del Centro Histórico, el sonido de las escobas marca el inicio de la jornada para Ángela Berenice Guzmán, trabajadora del SIAP. Ella comienza a barrer y limpiar las calles desde las seis de la mañana, incluso después de eventos que dejan gran cantidad de basura. “Al principio sí se siente el frío, pero ya cuando estamos en la acción, barriendo y sacando basura, entramos en calor”, asegura Guzmán, quien menciona que la labor puede ser extenuante, pero la perseverancia es clave. Para quienes dependen del transporte público, el frío de la madrugada también es un desafío. Francisco Javier Rojas Ramírez, quien se levanta a las cinco de la mañana, a menudo espera el autobús por una hora o más, enfrentando el clima cubriéndose con suéteres y chamarras. “Rajarnos de trabajar no. El que trabaja tiene derecho a comer; el que no trabaja, no”, afirma Rojas Ramírez, reflejando la determinación de muchos ciudadanos que, a pesar d

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota