Austin, Texas. - El padre Víctor Martínez y su hijo Liam Tadeo, de cinco años, fueron deportados a México tras ser detenidos por agentes migratorios el 16 de agosto. El arresto, captado en video donde el menor aparece llorando junto a su padre esposado, ha generado indignación en la opinión pública internacional.
Martínez se encontraba en Austin llevando a Liam, quien tiene ciudadanía estadounidense, a un partido de fútbol infantil cuando fue aprehendido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Ambos fueron enviados al centro de detención en Dilley, Texas, bajo el cargo de haber residido de manera irregular en EE.UU. desde 2022.
Para evitar la separación familiar, Martínez aceptó regresar con su hijo a su hogar en la comunidad de Puerto de Tablas, Guanajuato. Sin embargo, su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, denunció que fueron trasladados a un punto alejado a 20 horas de su destino final, lo que complicó su regreso.
Una vez en Guanajuato, se evidencian las carencias que enfrenta esta familia. La comunidad rural carece de caminos adecuados, limitando el acceso y obligando a los habitantes a utilizar caballos en ocasiones. La hermana de Víctor, Fátima, comentó que el niño ha quedado emocionalmente afectado, afirmando que “cuando ve a alguien se esconde, pensando que son policías”.
La situación económica es crítica, pues la familia sobrevive con una pequeña milpa y la crianza de algunos animales de granja. La falta de oportunidades laborales ha llevado a muchos a migrar, haciendo que el caso de los Martínez sea un reflejo de los desafíos que enfrentan muchas comunidades rurales de México.
Con información de elimparcial.com

