La estrategia nacional de estabilización de precios mantiene el costo promedio en 23.58 pesos por litro, con algunos estados ofreciendo tarifas inferiores. En el contexto de medidas implementadas para controlar los precios de los combustibles en México, los estados de Chihuahua y Durango destacan por ofrecer las gasolinas más económicas del país. La política de estabilización, que busca mantener el precio en torno a los 24 pesos por litro, ha logrado que el costo promedio nacional de la gasolina regular se sitúe en 23.58 pesos, permitiendo que la mayoría de las regiones operen dentro de los márgenes establecidos. Este esquema ha sido reforzado tras la firma de acuerdos con las empresas gasolineras, logrando reducir los precios en diversas áreas y evitar aumento excesivo en los márgenes de ganancia. La supervisión constante revela que, salvo algunos casos logísticos aislados, ninguna estación supera los 24 pesos por litro, y la ganancia máxima permitida de dos pesos por litro se respeta en la mayoría de los establecimientos. A nivel nacional, se han identificado estaciones de servicio que cumplen con los criterios de precios justos, como una gasolinera Wings en Querétaro, que vende la gasolina regular en 23.19 pesos el litro, con márgenes dentro de lo permitido. Sin embargo, también hay casos de incumplimiento, como una estación Oxxo Gas en Monterrey, que comercializa la gasolina a 24.99 pesos, y una estación Repsol en Córdoba, Veracruz, con un margen de ganancia cercano a 4.15 pesos por litro, representando casi el 20% del precio. Ambos casos han sido sancionados según las regulaciones. Este esfuerzo coordinado refleja la importancia de mantener los precios accesibles en un escenario macroeconómico desafiante, donde factores internacionales y logísticos influyen en la economía doméstica. La presencia en el mercado de tarifas competitivas contribuye a aliviar el costo de vida de la población y estimula la competencia responsable en el sector energético.
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