León, Guanajuato. – Casi ocho meses después de la muerte de Jonathan Osiel, un menor de 14 años que presuntamente se asfixió en el anexo La Derrota, en León, el caso continúa en proceso en la Fiscalía General del Estado, dejando a la familia sin una resolución clara. El suceso se remonta a mayo, cuando familiares del menor informaron que la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PAPNNA) lo había enviado a un anexo. Según reportes de la Policía Municipal, el joven fue detenido tras ser sorprendido consumiendo mariguana. Sin embargo, personal de la PAPNNA indicó que el protocolo dicta canalizar a menores a estos centros si los familiares no responden, decisión que, según se alega, condujo a la presunta autoinfligida muerte del adolescente. La PAPNNA, en una comunicación el 31 de diciembre, informó que el caso seguía bajo investigación, citando la necesidad de no entorpecer el proceso. A pesar de esto, la regidora Vanesa Montes de Oca expresó su preocupación por la falta de transparencia, señalando que se le ha negado acceso a la información del expediente, el cual se encuentra en la Fiscalía. Montes de Oca cuestionó la práctica de enviar a jóvenes a anexos y la aparente falta de claridad sobre a dónde deben ser canalizados los menores, calificando la situación como preocupante y subrayando la necesidad de que la PAPNNA madure y aborde problemas como la violencia contra niños, niñas y adolescentes. Anteriormente, en mayo, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG) inició una investigación sobre el caso. En ese mismo mes, la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, defendió las acciones de la PAPNNA, asegurando que se actuó conforme a protocolo. No obstante, en agosto, los familiares del menor presentaron una denuncia contra el municipio por presunta negligencia.
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