Guanajuato, Guanajuato. – La tradición de comer 12 uvas al son de las campanadas de Año Nuevo persiste en los hogares mexicanos, representando deseos y propósitos para el año entrante. Este ritual, con raíces en España a finales del siglo XIX y principios del XX, se popularizó como una forma de aprovechar una sobreproducción de uva y se extendió a Latinoamérica, incluido México. En los mercados locales, el precio de la uva se mantiene estable, con costos similares a los del año pasado. Las uvas nacionales se cotizan entre 60 y 80 pesos por kilo, mientras que las importadas, como las de Perú y Estados Unidos, oscilan entre 100 y 160 pesos. Comerciantes explican que la percepción de un precio elevado se debe al aumento en la demanda durante esta temporada, ya que la uva no es un alimento habitual en la dieta mexicana el resto del año. Aseguran que el precio se mantiene constante a lo largo de los 12 meses. Incluso, se anticipa la llegada de uva refrigerada a precios más accesibles conforme se acerca el 31 de diciembre, beneficiando a quienes dejan las compras para el último momento. Aunque algunos reconocen que la tradición no se vive con la misma intensidad que antes, las familias continúan adquiriendo las uvas, ya sea por costumbre, convivencia o para no omitir el ritual que marca el inicio del nuevo año.
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Tradición de las 12 uvas: un rito de año nuevo y su economía
La tradición de comer 12 uvas en Año Nuevo tiene orígenes españoles y se mantiene viva en México. Su economía en mercados locales presenta precios estables a pesar de la demanda estacional.
Por Redacción1 min de lectura
