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Villalpando: El Pueblo Fantasma con Historia Minera en Guanajuato Capital

Descubre la fascinante historia de Villalpando, un pueblo fantasma en Guanajuato capital con vestigios de su pasado minero de los siglos XVIII y XIX.

Por Redacción1 min de lectura
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Guanajuato, Guanajuato. – En el corazón de Guanajuato capital yace un secreto bien guardado: el mineral de Villalpando, un pueblo fantasma que evoca la época dorada de la minería en la región. Sus orígenes se remontan a los siglos XVIII y XIX, alcanzando su máximo esplendor antes de ser paulatinamente abandonado a principios del siglo XX, cuando la actividad minera se desplazó hacia El Cubo. Documentos históricos revelan que a finales del siglo XVIII, la mina de Villalpando, en manos del acaudalado español conocido como el conde de Valparaíso, era reconocida por su mineral de alta calidad. Fue en este sitio donde se instaló la primera planta de amalgamación del municipio. Posteriormente, en 1865, se fundó la Compañía Minera Guanajuatense S.A. El declive definitivo de Villalpando comenzó en 1903, cuando la United Mexican Mines Association Limited clausuró los trabajos y se formó la empresa El Cubo Mining and Milling Co. A pesar de una reactivación parcial en la segunda mitad de la década de 1970, que incluyó la construcción de infraestructura como el malacate y el laboratorio, el poblado nunca recuperó su antigua población. Para finales del siglo XX, Villalpando se había transformado en un verdadero pueblo fantasma, habitado hoy por una sola familia. Ubicado en una cañada detrás de El Cubo, al inicio del bosque de la Sierra de Santa Rosa, llegar a Villalpando requiere un recorrido por la sierra o un sendero de mulas. Esta ruta ofrece paisajes contrastantes, combinando el bosque con el entorno semidesértico, ideal para el senderismo y el ciclismo de montaña. La iglesia del poblado, dedicada a San Lorenzo, es un inmueble de gran valor histórico construido entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Rodeada por las ruinas de la mina y las casas de adobe que se funden con la vegetación, Villalpando es un testimonio silencioso de la rica historia minera de Guanajuato, un lugar donde el pasado y la naturaleza conviven en un halo de misterio.

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