Zapotitlán Tablas, Guerrero. - Federico García Parra, profesor y oficial del Registro Civil, fue asesinado a tiros la tarde del miércoles al salir de la escuela en la que impartía clases. Este ataque se suma a un contexto de creciente violencia en la región de la Montaña, donde García Parra había denunciado los actos de la organización criminal Los Ardillos.
El profesor, reconocido también por su activismo, se había convertido en la voz más visible de la comunidad de Huitzapula, donde denunciaba los ataques armados y el uso de drones por parte de grupos criminales. Según un reporte policiaco, en el primer tiroteo García Parra resultó herido, pero logró arrancar; sin embargo, fue perseguido y los atacantes le dispararon de nuevo hasta cobrar su vida.
Desde 2025, tras la desaparición de su hijo Fernando García Sánchez, el educador se unió a las búsquedas del colectivo Luciérnagas, dedicado a la localización de personas desaparecidas. A lo largo de los últimos meses, varios municipios de Guerrero han vivido situaciones críticas, con ataques que han dejado a cientos de pobladores desplazados.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, y la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, presentaron el 17 de agosto un programa para pacificar los municipios afectados, incluyendo Atlixtac y Zapotitlán Tablas. Sin embargo, desde mayo no se han registrado detenciones de los responsables de estos actos violentos.
La comunidad enfrenta una creciente preocupación tras el asesinato de García Parra, que se suma a otros ataques contra quienes alzan la voz contra la violencia en la región. La situación de inseguridad sigue siendo crítica y no existe un plan claro para abordar el problema en el corto plazo.
Con información de eluniversal.com.mx

