El puerto de Acapulco, conocido por su belleza natural y vida nocturna, se ha convertido en un punto de expresión social. Autobuses del transporte público están circulando por la Costera Miguel Alemán, exhibiendo mensajes directos al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estas leyendas, a menudo provocativas, revelan el descontento social hacia su retórica con respecto a México.
La campaña comenzó con camiones de la ruta Caleta-Centro, donde los conductores portaron frases impactantes como “Somos mexicanos, y tu madre te mentamos”. Esta manifestación se ha vuelto evidente, atrayendo la atención de residentes y turistas en la zona turística. La Asociación de Comerciantes del Acapulco Dorado respalda esta iniciativa, buscando hacer eco de la disconformidad ciudadana.
Laura Caballero Rodríguez, presidenta de la asociación, ha señalado que el movimiento surge como un desafío a las posturas de Trump. Consideran que sus comentarios son xenófobos y misóginos, lo que ha motivado a los mexicanos a alzar su voz. Aún más, los organizadores critican la aparente falta de respuesta de las autoridades locales ante estas agresiones.
La campaña también refleja una enérgica crítica interna. Caballero Rodríguez resalta la percepción de que el gobierno mexicano no ha defendido adecuadamente a sus ciudadanos. Esta realidad ha llevado a la sociedad civil a encontrar en la cultura popular una vía para manifestar su rechazo a las políticas de la administración estadounidense.
Los mensajes en los autobuses de Acapulco actúan como un barómetro del sentir popular. Con ingenio y aprecio por la identidad nacional, los comerciantes buscan restaurar la dignidad de los mexicanos en el extranjero. Aunque Trump tiene el derecho de gobernar, se exige respeto hacia México, evitando que sus ciudadanos sean descalificados.
Con información de vanguardia.com.mx

