Pintas en muros de la región reflejan promoción anticipada de diversos aspirantes políticos, sugiriendo estrategia de propaganda en vísperas de las elecciones de 2027. En la localidad de Guachochi, Chihuahua, se han reportado varias pintas en bardas que contienen mensajes relacionados con figuras políticas locales y nacionales, en medio de un proceso electoral que se avecina para el 2027. Entre ellas, destaca una barda blanca pintada con la leyenda “Qué Bonilla es Guachochi”, en colores vibrantes, en clara tendencia a la promoción temprana de candidatos y actores políticos. Estas expresiones se suman a otras, como “Qué Bonilla es Juárez” y “Qué Bonilla es Cuauhtémoc”, ubicadas en diferentes municipios de la entidad, evidenciando un fenómeno de “barditis” que distingue a varios aspirantes, sin importar el partido que representen. Este tipo de marketing en bardas, común en campañas tradicionales, ahora parece ser utilizado en una fase previa a la contienda electoral, donde personajes políticos locales y nacionales despliegan mensajes dirigidos a posicionar su imagen de manera informal pero efectiva. Entre los actores que participan en esta estrategia se encuentran funcionarios de seguridad, dirigentes partidistas, legisladores y alcaldes, quienes optan por varios métodos de promoción, desde pintas en muros hasta la distribución de productos con mensajes y la colocación de espectaculares, con el fin de captar atención temprana en el electorado. El uso de estas tácticas de promoción anticipada sugiere una competencia intensificada por la preferencia pública en los próximos meses, en un entorno donde la visibilidad en espacios públicos mantiene una importancia clave, incluso en la fase inicial del proceso electoral. La presencia de estos mensajes en distintas regiones refleja la intención de los políticos de establecer una presencia en el territorio y de influir en la percepción local de sus candidaturas.
