Funcionarios relacionados con la Administración del Sistema Portuario permiten el ingreso irregular de barcos con carga ilícita, incluyendo diésel importado de Estados Unidos. En un avance en las investigaciones sobre operaciones de huachicol en la región de Tampico, se ha señalado a un vicealmirante de la Marina Armada de México por su presunta participación en facilitar el ingreso de embarcaciones con carga ilegal. Aunque no existe una orden de aprehensión en su contra, la vinculación a proceso de un gerente del mismo puerto revela posibles conexiones en redes de tráfico de hidrocarburos. El funcionario y su colaborador estarían implicados en permitir el paso de barcos en el recinto fiscal, entre ellos el buque Challenge Procyon, asegurado con diez millones de litros de diésel importado de Estados Unidos, camuflado en pedimentos aduanales como aditivos. La operación de estas embarcaciones, que incluían diversos nombres y múltiples arribos, forma parte de un esquema más amplio de delitos relacionados con el abasto ilícito de combustible. La problemática del huachicol estructural en México ha causado pérdidas millonarias y plantea una importante lucha contra el crimen organizado en el sector energético. Este caso subraya la necesidad de reforzar los controles en las terminales portuarias y verificar las responsabilidades de los funcionarios públicos en la facilitación de estos delitos.
