Un grupo de manifestantes bloqueó el acceso en demanda de reuniones y cambios en cobros vehiculares, logrando negociar con autoridades legislativas. Durante varias horas, alrededor de treinta personas permanecieron en las inmediaciones del Congreso local, encabezando una protesta que bloqueó uno de los accesos principales en la calle Libertad, frente a la Plaza de Armas. La manifestación fue motivada por desacuerdos con los altos costos del derecho vehicular y los cargos adicionales que, según los integrantes del movimiento, afectan la economía de los habitantes. La movilización buscaba obtener una reunión con los diputados para plantear sus demandas y buscar soluciones legislativas. Tras contactos con las autoridades, se acordó un encuentro para el viernes 28 de noviembre a las 13:30 horas. La postura del grupo fue clara en rechazar el ingreso mediante comitivas reducidas y preferir una atención abierta y directa, argumentando que el edificio legislativo es un espacio del pueblo, no de los burócratas. El diálogo se logró luego de negociación, permitiendo que los manifestantes retiraran las barricadas y dejaran el acceso libre por segunda ocasión en la semana. La representante del movimiento, benjamín Nogueira Morales, expresó la intención de participar en el encuentro en una sala del Congreso, con la posibilidad de continuar el diálogo en las afueras de la torre legislativa, en una demostración de compromiso con sus demandas y la transparencia en la resolución. Este episodio refleja la notable movilidad social y la presión ciudadana en temas de economía y participación política, subrayando la importancia de los canales de diálogo efectivo entre la población y sus representantes.
