La esposa del narcotraficante comparte en un documental cómo evitaban ser detectados durante sus encuentros en la sierra, profundizando en una relación marcada por riesgos y confidencialidad. Emma Coronel, esposa del conocido líder del Cártel de Sinaloa, ofreció nuevas y reveladoras perspectivas sobre los métodos que utilizaba para mantenerse en contacto con Joaquín "El Chapo" Guzmán en secreto. En un relato que forma parte de un documental, la exreina de belleza describe cómo evitaban ser detectados por las autoridades durante sus encuentros en zonas remotas de la Sierra de Sinaloa. La mexicanas explicó que, por motivos de seguridad, ella era la encargada de desplazarse hacia los retiros donde Guzmán se escondía, dejando sus teléfonos en casa para no ser rastreada. Además, reveló que en varias ocasiones cambiaban de vehículos de manera rápida y discreta, e incluso utilizaban vuelos en pequeñas aeronaves que aterrizaban en pistas clandestinas y ranchos de confianza. Estas estrategias de evasión eran habituales y formaban parte de la rutina para esquivar la vigilancia policial. A pesar de los riesgos asociados a su relación, Coronel aseguró que ambos mantenían un pacto de discreción y que ella nunca utilizó un apodo como "El Chapo", sino que se refería a Guzmán como "mi amor", reflejando una conexión afectiva incluso en medio de secretos y peligros. La historia completa de estos encuentros y su vida en clandestinidad se comparte en el documental titulado "Casada con El Chapo: Emma Coronel habla", que aporta detalles inéditos sobre la experiencia personal y la dinámica del vínculo entre ambos. Estos relatos permiten entender la complejidad y el grado de protección que requerían sus encuentros, en un contexto de vigilancia constante por parte de las autoridades mexicanas y estadounidenses, que llevan años intentando desmantelar la estructura del cártel y sus vínculos personales. La narración de Coronel aporta una perspectiva humana a uno de los personajes más polémicos
