La investigación revela que Bermúdez reclutó policías y criminales para integrar un grupo delictivo que operaba en diferentes regiones. En un análisis reciente de las fiscalías mexicanas, se ha establecido que Hernán Bermúdez inició la creación de una agrupación criminal conocida como La Barredora tras su designación como secretario de Seguridad Pública Estatal. Desde su cargo, Bermúdez habría reclutado a policías en activo y también aprovechó registros de exconvictos para integrar a sus filas, consolidando así un grupo con amplios modos operandi delictivos. El grupo La Barredora fue responsable de diversas actividades ilícitas consideradas altamente peligrosas. Entre sus delitos estaban el robo de combustible de ductos de Pemex, secuestros, extorsiones a comerciantes a través del cobro de piso, tráfico de drogas y de migrantes. La estructura operativa se coordinaba desde la propia Secretaría de Seguridad Pública, donde Bermúdez enviaba patrullas y personal policial para respaldar las operaciones con sus principales colaboradores en diferentes municipios. Las investigaciones también señalan que la organización obligaba a propietarios de estaciones de servicio a vender combustible robado, fortaleciendo así su círculo ilegal. La influencia del grupo se extendía en varias localidades, incluyendo Cárdenas, Nacajuca, Centla, Tacotalpa, y otros municipios, donde operaban con complicidad y control. Hernán Bermúdez, quien fue expulsado de Paraguay y posteriormente ingresado al penal del Altiplano, enfrenta cargos derivados de estas acusaciones. La causa penal 386/2025 indaga no solo su participación, sino también la estructura delictiva en la que se infiltraron elementos de la fuerza policial. El caso refleja la gravedad de la infiltración del crimen organizado en instituciones públicas y la importancia de reforzar los mecanismos de investigación y fiscalización para prevenir futuras infiltraciones similares.
