El hijo de El Chapo buscará reducir su condena colaborando con Estados Unidos, aunque condenas por ciertos delitos podrían no beneficiarlo. En un avance en las investigaciones relacionadas con el narcotráfico, Joaquín Guzmán López, conocido también como El Güero, espera ser sentenciado en junio de 2026 tras aceptar su culpabilidad en delitos vinculados a actividades ilícitas en Estados Unidos. La declaración representa un paso importante en su estrategia de cooperación, similar a la de su hermano Ovidio Guzmán López, ahora también colaborador con las autoridades estadounidenses. El hijo menor del reconocido líder del Cártel de Sinaloa ha manifestado su intención de obtener beneficios legales mediante la entrega de información relevante sobre operaciones y personajes del crimen organizado, en un intento por reducir su condena. No obstante, las autoridades han sido claras en que, pese a su cooperación, ciertos delitos, como el secuestro del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, no le garantizarán beneficios adicionales. Este enfoque de pactar con el gobierno estadounidense refleja una estrategia utilizada por integrantes de líneas familiares relacionadas con líderes criminales, cuyo objetivo es reducir riesgos y penas mediante la colaboración, aunque las restricciones en ciertos casos limitan el alcance de esas exenciones. La resolución judicial marcará un capítulo decisivo en la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de armas en la región.
