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Renuncian dos jueces en la Corte de Santa Fe en medio de tensiones políticas

La Corte de Santa Fe enfrenta cambios con renuncias de jueces en un contexto de tensiones políticas, impulsando una renovación que busca fortalecer influencias.

Por Redacción2 min de lectura
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La salida de Falistocco y el fortalecimiento de la postura del gobernador Pullaro aceleran la renovación del tribunal en un escenario de disputas internas. En un momento de alta tensión política en la provincia de Santa Fe, dos jueces de la Cámara Suprema anunciaron su salida cercana a fin de año, en un contexto marcado por la apuesta del gobernador Omar Perotti a una renovación total del máximo tribunal. La decisión del juez Roberto Falistocco, comunicada durante un feriado nacional, se suma a las presiones ejercidas sobre figuras clave como Rafael Gutiérrez, un histórico integrante de la Corte formado en los años noventa tras un acuerdo político entre exgobernador Carlos Reutemann y Horacio Usandizaga. Este proceso de cambio en el tribunal se enmarca en una estrategia impulsada por el gobernador Omar Perotti, quien busca consolidar su influencia en la estructura judicial mediante designaciones controladas. Según informaciones, la intención es reemplazar a algunos de los últimos jueces que permanecen en el cargo, incluyendo a Daniel Erbetta y otros que aún tienen menos de 75 años, con el objetivo de garantizar una composición más afín a sus intereses políticos. Los nombres que suenan con mayor fuerza en la carrera por cubrir estos puestos incluyen al juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, reconocido por su vínculo con el PRO y respaldado por figuras nacionales, además del secretario administrativo de la Cámara de Senadores provincial, Diego Maciel. Como posible candidata para completar la composición del tribunal, también circula la posibilidad de incorporar a una abogada de Rosario, con la intención de mantener un equilibrio de género en la institución. Esta serie de cambios refleja no solo una disputa por el control del sistema judicial local, sino también la intención del ejecutivo provincial de fortalecer su influencia en un escenario donde las instituciones judiciales juegan un rol estratégico en la definición de poder. El proceso tiene un valor particul

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