La madrugada del 28 de julio de 1957, un sismo de magnitud 7.8 sacudió México, con epicentro a 90 kilómetros al sureste de Acapulco, Guerrero. Este incidente, conocido como el terremoto del Ángel, tuvo consecuencias devastadoras, especialmente en la Ciudad de México y Guerrero.
Datos clave
- Qué: Terremoto de magnitud 7.8.
- Cuándo: 28 de julio de 1957.
- Dónde: Epicentro cerca de Acapulco, Guerrero.
- Efecto: Caída del Ángel de la Independencia.
- Daños: 39 fallecidos en la capital y múltiples edificios afectados.
El sismo sorprendió a la población mientras dormía y tuvo un impacto notable en la Ciudad de México, donde la zona centro, especialmente la alcaldía Cuauhtémoc, fue la más afectada. Se registraron 39 muertes, junto con daños en aproximadamente mil edificios, que incluían estructuras con grietas y desprendimientos.
La situación en Guerrero fue aún más alarmante. Comunidades como San Marcos y Chilpancingo reportaron que hasta el 95 % de sus edificios se vieron afectados por el movimiento telúrico. Este desastre puso de manifiesto la vulnerabilidad de muchas viviendas construidas con materiales poco resistentes, como el adobe, lo que exacerbó las consecuencias del sismo.
¿Por qué se le llama terremoto del Ángel?
Este terremoto se recuerda especialmente por la caída del Ángel de la Independencia, un icónico monumento de siete metros de altura, que se desplomó debido a la intensidad del temblor. La imagen de esta escultura en el suelo quedó grabada en la memoria colectiva, convirtiéndose en símbolo del desastre.
La restauración del Ángel tomó 14 meses, y fue reinaugurado en septiembre de 1958. Desde entonces, ha sobrevivido a otros terremotos, incluyendo los severos sismos de 1985 y 2017, pero nunca ha vuelto a caer como resultó de aquel trágico evento.
¿Qué lecciones ha dejado este sismo a México?
La catástrofe de 1957 resaltó la importancia de construir edificaciones más sólidas y acorde a la normativa sísmica. A raíz de este y otros desastres, México ha implementado regulaciones más estrictas para garantizar la seguridad de sus estructuras y minimizar los daños en futuros sismos.
Los terremotos siguen siendo una amenaza en el país, y recordar acontecimientos como el terremoto del Ángel ayuda a reforzar la conciencia sobre la preparación ante desastres naturales y la importancia de la infraestructura segura.
Cierre: Al rememorar esta tragedia, se demuestra la necesidad de reevaluar constantemente las estrategias de construcción y prevención en un país propenso a sismos.
Con información de tvazteca.com

