Pachuca, Hidalgo. - El presidente municipal de Jaltocán, Guillermo Amador Lara, hizo un llamado público al sacerdote José Rosario Arévalo Cervantes para que se concentre en sus funciones religiosas y evite intervenir en asuntos políticos. La advertencia se realizó durante su Segundo Informe de Gobierno, en el que el edil, conocido como "padre Chayo", fue acusado de abordar temas políticos en sus sermones y durante sus visitas a las comunidades.
“Yo le pido aquí públicamente al padre Chayo que se enfoque en su sermón religioso como tal, que no ofenda a la ciudadanía, que no se meta en situaciones que no le competen”, expresó Amador Lara. El alcalde manifestó que su administración respeta a la Iglesia y exigió un trato recíproco: “Nosotros no nos metemos con el clero. Somos respetuosos; que no se meta con nuestra política”, subrayó ante los asistentes.
Este reclamo se produce en un contexto delicado, ya que meses atrás, el párroco Román N., quien trabajaba en Huejutla, fue asesinado, lo que ha generado un ambiente de tensión en la relación entre iglesia y política local. Este hecho ha suscitado preocupación en la comunidad y ha llevado a varios actores políticos a reflexionar sobre el clima de seguridad y respeto a la labor religiosa.
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, se manifestó sobre esta situación y pidió prudencia a los funcionarios públicos, señalando que “cada quien es responsable de lo que dice” y recomendando que se respete el rol de cada uno en la sociedad.
La advertencia del alcalde y la respuesta del gobernador resaltan una problemática que se ha intensificado, donde el papel de las instituciones religiosas y su relación con la política local se encuentra en debate tras el preocupante aumento de violencia contra clérigos en la región.
Con información de eluniversal.com.mx

