La reciente recuperación de una planta de Cemento Cruz Azul en Hidalgo marca un cambio significativo en la dinámica interna de la empresa. Esta unidad, crucial para la producción, representa hasta el 40% de la capacidad total. Su rehabilitación está programada para finalizar en tres meses, lo que promete revitalizar la economía de la zona.
Víctor Velázquez, presidente del consejo de administración de La Cruz Azul, subrayó la importancia de devolver a la región la vitalidad económica y social que la caracterizaba. Este objetivo se enmarca dentro de una estrategia más amplia que incluye inversiones significativas en infraestructura y producción.
Uno de los proyectos más destacados es la construcción de una nueva fábrica en Campeche, que requerirá más de 300 millones de dólares. Se espera que esta instalación se complete a finales de año. Velázquez enfatizó el potencial de crecimiento en el sureste mexicano, así como el compromiso de la empresa de contribuir al desarrollo de las comunidades locales.
La Cruz Azul también ha estado modernizando su infraestructura en otras localidades. En Puebla se ha entregado una nueva fábrica de sacos, mientras que en Oaxaca se han implementado nuevos equipos como un horno y una trituradora. Además, en Aguascalientes se ha inaugurado una unidad destinada al co-procesamiento de residuos industriales, lo que representa un paso significativo hacia la sostenibilidad.
Estas iniciativas no solo apuntan a mejorar la capacidad productiva de La Cruz Azul, sino también a tener un impacto positivo en el medio ambiente y las comunidades circundantes. Con planes de expansión y modernización en marcha, la empresa busca reafirmar su compromiso con México.
Con información de milenio.com

