Expertos monitorean los riesgos en zonas afectadas por deslaves y saturación del suelo para prevenir tragedias y orientar reubicaciones. En las regiones montañosas de Hidalgo, personal especializado realiza estudios para evaluar la estabilidad de comunidades afectadas por recientes deslaves y reblandecimiento del terreno. Las lluvias constantes en las últimas semanas han agravado la saturación del suelo, incrementando el riesgo de derrumbes y desplazamientos. La saturación de agua en la superficie limita la capacidad de absorción del suelo, lo que aumenta la probabilidad de deslizamientos en áreas con antecedentes de actividad geológica inestable. Los especialistas llevan a cabo inspecciones visuales para identificar posibles fracturas y desplazamientos en la tierra, además de realizar análisis técnicos detallados que determinarán si algunas comunidades pueden seguir habitadas sin riesgos elevados. Hasta la fecha, se han mencionado municipios como Huehuetla, donde se recomienda reubicar ciertas viviendas afectadas por episodios recientes de escurrimientos y deslizamientos. Otros sitios están en proceso de análisis para garantizar la seguridad de sus habitantes. Asimismo, las autoridades mantienen vigilancia constante en los cauces de los ríos y escurrimientos naturales de la región, vigilando la estabilidad ante las lluvias pronosticadas, que oscilan entre cinco y 25 milímetros en diferentes zonas. Debido a las condiciones meteorológicas adversas, el transporte aéreo de víveres hacia las comunidades afectadas se encuentra suspendido, y en su lugar se intensifica el traslado terrestre con camiones y camionetas. Se exhorta a la población a mantenerse informada a través de comunicados oficiales, evitar acercamientos peligrosos a ríos y reportar cualquier signo de inestabilidad en terrenos o viviendas para prevenir accidentes mayores.
