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Hidalgo

Conflicto entre células delictivas provoca masacre en Tula

Un ataque en un bar de Tula dejó seis muertos y ocho heridos, evidenciando conflictos internos de las organizaciones criminales dedicadas al hidrocarburo.

Por Redacción2 min de lectura
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La violencia se desata tras enfrentamientos por el control del robo de hidrocarburo en un bar de Tula, dejando seis muertos y ocho heridos. En un incidente registrado en un centro nocturno en Tula, Hidalgo, ocurrido en horas de la madrugada, se reportó la muerte de seis personas y ocho heridas. La agresión ocurrió en un establecimiento que, por su ubicación y características, es considerado un punto de reunión frecuente para grupos delictivos, principalmente por su horario de operación y su ambiente precario. Las investigaciones preliminares indican que el evento violento fue el resultado de una confrontación interna entre facciones de la organización criminal conocida como Los H, que recientemente ha sufrido una fragmentación debido a traiciones y disputas internas. Las facciones enfrentadas, lideradas por los aspirantes a controlar el robo de hidrocarburos y el narcomenudeo en la región, buscaban eliminar a miembros rivales y consolidar su dominio sobre actividades ilícitas que afectan severamente la seguridad en zonas como Tula, parte importante de los ductos de Pemex. La disputa interna refleja la persistente problemática de la inseguridad en la región, donde las células delictivas continúan reorganizándose a pesar de los esfuerzos policiales. En meses recientes, se han detenido a varias personas vinculadas a Los H, aunque la estructura criminal sigue operando con recursos obtenidos desde hace años por el robo de combustible. Autoridades han confirmado que existen órdenes de aprehensión vigentes, sin revelar detalles que puedan comprometer las investigaciones. Respecto al lugar del ataque, autoridades señalan que estos sitios, generalmente abiertos en horarios extendidos, representan un riesgo adicional para la seguridad pública. La regulación de estos centros nocturnos recae en los municipios, que han sido exhortados a limitar su operación para prevenir hechos violentos similares. La emergencia en Tula pone en evidencia la dificultad de contener estas organizac

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