La denuncia de Alejandro Moreno Cárdenas refuerza su cercanía con Marco Rubio y su estrategia de blindaje en el contexto judicial Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República contra el presidente venezolano Nicolás Maduro por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La denuncia fue interpuesta este lunes y se suma a una serie de movimientos que evidencian su cercanía con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. El movimiento de Moreno Cárdenas busca fortalecer su imagen ante la justicia mexicana y, además, consolidar su relación con figuras clave en Washington. La estrategia aparece en un contexto en el que Moreno enfrenta procesos de desafuero y busca blindarse mediante alianzas políticas y diplomáticas. La relación con Rubio se remonta a años atrás y se ha intensificado en los últimos meses, en medio de tensiones internas dentro del PRI. Rubio, senador de Florida y una de las figuras de mayor influencia en la política exterior de Estados Unidos, ha sido un interlocutor clave para Moreno. La prensa estadounidense ha señalado que Rubio comienza a sonar como un posible sucesor de Donald Trump en la política estadounidense. Moreno ya aplicó una estrategia similar en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando denunció nexos entre Morena y el crimen organizado ante el entonces senador Rubio, sin que esas acusaciones prosperaran. Desde entonces, la relación de Moreno con Washington ha sido objeto de dudas, especialmente tras su operación electoral en Sinaloa con el exgobernador Mario López Valdéz, quien también ha sido señalado por vínculos problemáticos en la frontera. Moreno ha visitado varias veces a Rubio en Florida y mantiene una relación de larga data desde su etapa como gobernador de Campeche. La denuncia contra Maduro refuerza la percepción de que Moreno busca consolidar su posición mediante alianzas internacionales y estratégi
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