A pesar de avances en algunos países, la inseguridad alimentaria y la malnutrición siguen afectando diversas comunidades en la región, especialmente en el Caribe. En los últimos años, América Latina ha mostrado una notable disminución en la prevalencia del hambre, impulsada por políticas públicas integradas y enfoques multisectoriales. La región registró una reducción en la proporción de personas con inseguridad alimentaria moderada o severa, logrando que en 2024 solo el 5.1 por ciento de su población enfrentara subalimentación, en comparación con cifras anteriores. Países como Chile, Costa Rica, Guyana, Uruguay y Brasil han sido referentes en la adopción de estrategias que integran agricultura familiar, sostenibilidad ambiental y protección social, demostrando que es posible revertir el problema incluso tras crisis globales como la pandemia y el cambio climático. Sin embargo, estos avances no benefician por igual a todos los sectores ni a cada país. Mientras algunos luchan contra la inseguridad alimentaria, otros enfrentan el desafío del sobrepeso, la obesidad y la malnutrición infantil, problemática que afecta a millones. La situación en Haití continúa siendo grave, con más del 50 por ciento de su población en situación de hambre, evidenciando la urgencia de fortalecer inversiones en los países más frágiles. La coordinación de acciones multisectoriales, el fortalecimiento de sistemas de protección social y la sostenibilidad en la producción son elementos clave que permiten a la región seguir avanzando y enfrentando los retos que aún persisten en materia alimentaria.
Internacional
Progreso en la reducción del hambre en América Latina, pero aún persisten desafíos
La región de América Latina ha reducido la inseguridad alimentaria, pero aún enfrenta desafíos en desigualdad, malnutrición y pobreza en ciertos países.
Por Redacción1 min de lectura
