Más de la mitad de los países miembros de la OCDE lograron reducir la inflación de alimentos, pero la energía muestra incremento. En noviembre de 2025, más de la mitad de los 37 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico lograron disminuir la inflación, especialmente en alimentos. Este fenómeno refleja una tendencia favorable en gran parte de la economía global, aunque ciertos sectores enfrentan desafíos. La inflación general en la OCDE cayó a 3.9%, bajando del 4.2% registrado en septiembre. La inflación de alimentos se redujo en un punto porcentual, situándose en 4%, mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también descendió a 4%. Sin embargo, en contraste, la inflación energética mostró un incremento, alcanzando 3.5%. Esto indica una recuperación en los precios de la energía, que habían mostrado tendencias a la baja en meses anteriores. La reducción en la inflación de alimentos en más de la mitad de los países muestra una estabilización en los mercados básicos. En el contexto latinoamericano, México reportó una inflación general en torno al 3.8%, con alimentos en 2.56%, aunque la inflación subyacente alcanzó niveles máximos en veinte meses, afectando el poder adquisitivo. El análisis también revela un panorama variado en los países del G-7. Mientras algunos mantuvieron la estabilidad en sus precios, otros, como Canadá, registraron incrementos en la inflación de alimentos, con una tasa del 4.5%. La eurozona mantuvo su inflación en 2.1%, con energía aún negativa y alimentos relativamente estables. Fuera de la OCDE, naciones como China e India vieron aumentos en sus tasas inflacionarias generales, mientras que países como Brasil y Arabia Saudita reportaron caídas. Estos datos subrayan que, aunque en general se observa una tendencia a la baja en la inflación de alimentos, los desafíos persistirán en sectores como la energía y bienes volátiles. La política monetaria, las fluctuaciones en los mercados
Temas:
