La elección en Bolivia mantiene su curso y enfrentará a dos postulantes opositores con amplia diferencia respecto a la izquierda, en un escenario marcado por el declive del MAS. La contienda electoral en Bolivia avanzó hacia una segunda ronda tras los resultados preliminares, la cual se llevará a cabo en octubre. La jornada electoral evidenció un debilitamiento significativo del Movimiento Al Socialismo (MAS), que gobernó durante los últimos años, tras una estrategia de interna y fragmentación que impactó su apoyo ciudadano. En los primeros resultados, el exalcalde de Tarija, Rodrigo Paz Pereira, y el ex vicepresidente Jorge Tuto Quiroga emerge como los principales contendientes, con un respaldo que supera el 30 % y 27 %, respectivamente. Esta tendencia deja en una posición de clara ventaja a ambos frente a sus rivales, mientras que el empresario Samuel Doria Medina se ubica en tercer lugar con poco más del 20 %, asegurando su apoyo a Paz para la segunda vuelta. Un hecho relevante es el cierre del ciclo del MAS, que, tras varios años en el poder, sufrió un desgaste electoral notable. La candidata de izquierda, Andrónico Rodríguez, quedó en cuarto lugar con apenas un 8 %, reflejando la fragmentación interna y el rechazo en un escenario donde las alianzas con Estados Unidos y las políticas ultraconservadoras parecen consolidarse. Además, el voto nulo, promovido en anteriores campañas, alcanzó un 19 %, su nivel más alto en décadas, evidenciando la crisis de representación del oficialismo. La consulta presidencial del próximo 19 de octubre establecerá si Paz o Quiroga asumen el liderazgo, en un contexto donde la polarización y la percepción de cambio son cruciales. La elección marca un punto de inflexión en la política boliviana, con un escenario que favorece a los candidatos de oposición y un país en busca de estabilidad después de años de convulsiones internas.
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