La región experimenta un creciente apoyo a Ucrania y una mayor presencia de Occidente, debilitando el control tradicional de Moscú en la zona. Los acontecimientos recientes en el Cáucaso reflejan una reconfiguración en el equilibrio de poder entre Rusia y Estados Unidos, con una tendencia hacia una mayor influencia occidental en la región. Las tensiones han escalado tras ataques con drones en Odesa y controversias relacionadas con incidentes aéreos que involucran a Azerbaiyán, evidenciando una complicada dinámica de conflictos y alianzas. Azerbaiyán, que ha minimizado su dependencia de Moscú, ha fortalecido sus vínculos con la Unión Europea y Estados Unidos, entregando ayuda a Ucrania y promoviendo una postura más firme frente a Moscú, especialmente tras su reciente victoria en la recuperación de Nagorno-Karabaj. El aumento de la colaboración entre Azerbaiyán y Occidente, incluyendo un memorándum para una asociación estratégica, señala una tendencia a limitar la influencia rusa en una región clave para el control de rutas energéticas y estratégicas. En el contexto de la guerra en Ucrania y el aislamiento internacional de Moscú, países como China también preparan su presencia, participando en reuniones multilaterales en la Organización de Cooperación de Shanghái. La dinámica en el Cáucaso revela el debilitamiento gradual del dominio ruso y la expansión de la influencia occidental en una zona de interés geopolítico mundial.
Internacional
Cambios en la influencia geopolítica en el Cáucaso frente a Rusia y EU
La influencia en el Cáucaso cambia, con Azerbaiyán fortaleciendo vínculos con Occidente y debilitando el control ruso, en medio de tensiones regionales y globales.
Por Redacción1 min de lectura
