La reciente reunión de la Organización para la Cooperación de Shanghái evidenció el crecimiento del bloque euroasiático y el desafío a la hegemonía occidental. En una semana marcada por el despliegue de poder de China, la cumbre de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) en Shanghái reforzó la posición del país en el escenario internacional. La reunión reunió a líderes de países como Rusia, India, Mongolia y otros de Asia Central, enviando mensajes claros a Estados Unidos y a sus aliados regionales. La presencia de Xi Jinping junto a Vladimir Putin y Narendra Modi simboliza un nuevo polo de poder que concentra casi el 30 por ciento del PIB mundial, una cifra que aumenta si se suman los países del bloque BRICS, que alcanza aproximadamente el 40 por ciento. Este crecimiento se produce en un contexto donde las sanciones arancelarias y las provocaciones de Washington no lograron frenar a estos países, sino que fortalecieron su alianza y su influencia global. China ha intensificado sus intercambios con naciones del Sur Global, consolidando lazos estratégicos y fortaleciendo su liderazgo en la gobernanza internacional. La movilización militar, incluido un desfile que conmemoró los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial y la invitación a Corea del Norte, evidencia el énfasis en su poderío militar y en su visión de una política exterior autónoma. El avance en la modernización de su ejército, con crecientes presupuestos y capacidades navales y submarinas, responde a un objetivo a largo plazo: tener una fuerza militar de primer nivel para el año 2049. Este proceso de expansión refuerza el proceso de un mundo en transición hacia un orden multipolar, donde las fuerzas emergentes desafían el liderazgo tradicional de Occidente. La situación internacional refleja una tensión creciente entre un sistema unipolar en crisis y una realidad emergente de soberanías que buscan asegurar su independencia en un escenario global cada vez más complejo.
Internacional
China reafirma su poder militar y político en cumbre de Shanghái
La cumbre en Shanghái reafirmó el ascenso de China y su bloque euroasiático, desafiando la hegemonía occidental y consolidando un mundo en transición.
Por Redacción1 min de lectura
