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La estrategia de la 4T y el giro de Trump para recuperar poder

Análisis de las políticas de la 4T y Trump, sus estrategias para recuperar poder y las implicaciones en la política global y local.

Por Redacción2 min de lectura
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Análisis de las acciones recientes de la 4T y Trump, sus fundamentos y el impacto en la política global y nacional. La 4T justifica sus acciones con una visión que critica al neoliberalismo y la iniciativa privada, buscando que el Estado vuelva a ser el principal motor del desarrollo. Su intención es reactivar el papel del Estado en la economía, controlando la producción y dejando cierta libertad en derechos. Esto busca corregir décadas de atraso atribuido al modelo neoliberal y la participación privada. Desde su llegada a la Casa Blanca en 2017 y especialmente en 2024, Donald Trump implementó una política exterior radical y una postura interna impredecible. Su lema "America First" representó un giro en la política estadounidense, centrado en redistribuir el poder en solo tres esferas de influencia: Estados Unidos, Rusia y China. Trump sostiene que el liberalismo, el multilateralismo y ciertas agendas sociales, como la LGBT, han sido excesivos y costosos para EE. UU. Considera que reducir gastos en organizaciones internacionales como la OTAN permite concentrar recursos en el control de recursos estratégicos. Ambas figuras, la 4T y Trump, comparten un análisis crítico y sesgado de la historia, enfocado en recuperar control y poder. La narrativa de ambos busca justificar acciones que revierten la política global y nacional en busca de un supuesto interés mayor, dejando en segundo plano los aspectos democráticos o de derechos humanos. La postura de la 4T refleja un intento de revertir décadas de desigualdad y atraso, enfocándose en mayor soberanía y control estatal. Por su parte, Trump prioriza la redistribución de poder en torno a intereses económicos y control de recursos estratégicos, especialmente en petróleo y energía, mediante relaciones de fuerza y negociación sin recurrir a conflictos bélicos directos. Este tipo de estrategias muestran una tendencia a priorizar la soberanía y el control de recursos sobre acuerdos multilaterales, poniendo en riesgo la estabilida

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