La inmediata cancelación de cuentas y bienes revela la expansión global y diversificada de las redes criminales en México, además de desafiar la capacidad de las autoridades nacionales. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones a 151 personas y empresas con operaciones en México, identificadas como lavadores de dinero vinculados al narcotráfico y actividades terroristas, mediante acciones ejecutadas en 2025. La medida, implementada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), implica el bloqueo inmediato de activos financieros y bienes en el sistema internacional. Este doble golpe revela la profundidad y sofisticación de las redes criminales que operan en México, muchas empleando fachadas legales como empresas petroleras, casinos y negocios turísticos para lavar recursos ilícitos. Aunque la mayoría de los sancionados son ciudadanos mexicanos, la presencia de individuos y organizaciones de países como Albania, Colombia, India y Canadá evidencia una estrategia más globalizada y diversificada, con operaciones que cruzan fronteras. Una novedad en este amplio operativo es la inclusión de personas relacionadas con actividades relacionadas con el terrorismo —una categoría nunca antes aplicada en casos mexicanos— además del narcotráfico y las organizaciones criminales tradicionales. Entre los sancionados destaca Ryan James Wedding, ex atleta olímpico canadiense, considerado líder de una organización que combina tráfico de cocaína y lavado con criptomonedas y empresas fachada. El análisis revela además que las regiones de Sinaloa, Baja California y Jalisco concentran la mayor actividad de estos actores, en línea con la dominancia de grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación en el panorama del crimen organizado. Las redes familiares internacionales, como el clan Hysa, también operan en el país, usando casinos y centros de juego. Mientras tanto, las empresas sancionadas, muchas de ellas pequeñas y locales, funcio
Temas:
