La detención de miles y el uso del delito de "Moharebeh" generan preocupación internacional por derechos humanos en Irán Las protestas en Irán iniciadas en diciembre tras el colapso económico y la depreciación del rial han dejado cientos de muertos y más de 10 mil detenidos. La Fiscalía de Teherán evalúa actualmente qué manifestantes podrían enfrentar la pena máxima bajo cargos relacionados con delitos graves. Desde el comienzo de los disturbios, las autoridades han acusado a varios detenidos de delitos severos como el "enemistad contra Dios" o "hacer la guerra contra Dios", conocidos como "Moharebeh". Esta figura legal, que combina aspectos religiosos y jurídicos, se aplica en casos que las autoridades consideran amenazas a la seguridad pública. La penalización puede incluir desde prisión hasta la pena de muerte, generalmente mediante ahorcamiento. Sin embargo, voces de organizaciones internacionales alertan sobre el uso excesivo y arbitrariedad en estos procesos. Hasta el momento, unas 10,700 personas han sido arrestadas en varias provincias del país. La mayoría de los detenidos son acusados de haber participado en acciones que se relacionan con los disturbios, que comenzaron tras la devaluación de la moneda oficial, la crisis económica y las fuertes sanciones internacionales por su programa nuclear. La tensión social en Irán ha escalado, incrementando las preocupaciones sobre violaciones de derechos humanos y procesos judiciales cuestionados. Uno de los casos más alarmantes es el de Erfan Soltani, un joven de 26 años, condenado a la pena de muerte en días recientes. La organización de derechos humanos informó que su ejecución podría concretarse en los próximos días, después de su arresto en enero en Karaj, en el marco de las protestas. Se indica que otros manifestantes enfrentan procesos similares, con algunos en espera de liberación tras pagar fianzas. El delito de "Moharebeh" se define como cualquier acción que provoque inseguridad pública, como desenvainar arm
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