El presidente venezolano afirmó haber recibido un avanzado celular de China para mantener contacto con Xi Jinping y sorprendió a los asistentes con una improvisada llamada en mandarín. Durante la clausura del primer congreso pedagógico de maestros en Bolivia, Nicolás Maduro realizó una revelación que captó la atención de los presentes. El mandatario venezolano mostró un teléfono móvil de marca Huawei, alegando que fue un obsequio del presidente chino Xi Jinping para facilitar una comunicación constante entre ambos líderes. Maduro afirmó que el dispositivo era el modelo más avanzado del mercado y compartió un momento de humor al intentar dialogar en mandarín, fingiendo una llamada en directo con Xi Jinping. Además, mencionó que, aunque no sabe usarlo aún, planea buscar tutoriales para entender su funcionamiento. Este acto se suma a una serie de gestos que reflejan la cercanía entre Caracas y Pekín, en un contexto de alianzas estratégicas. La anécdota también generó interés por la importancia que otorgan los líderes a las relaciones internacionales y tecnología en la diplomacia contemporánea. Es importante destacar que, en un escenario global cada vez más digital, los regalos tecnológicos entre mandatarios simbolizan alianzas y cooperación. La interacción del mandatario venezolano con el aparato y su intento de hablar en mandarín aportan un toque humorístico, pero también reflejan la presencia creciente de China en la política y economía latinoamericana, mediante la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de vínculos diplomáticos.
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