La líder opositora denuncia la crisis humanitaria y exige apoyo internacional para un proceso de cambio en Venezuela tras su discurso en Oslo. En un audaz pronunciamiento ante el Comité Nobel en Oslo, María Corina Machado reiteró la urgencia de una transición política en Venezuela, denunciando décadas de autoritarismo y represión desde 1999. La líder opositora, con un discurso dirigido a la comunidad internacional, enfatizó la necesidad de atención global y justicia para las víctimas del régimen chavista, que ha gobernado el país con un control férreo, afectando la institucionalidad y los derechos humanos. Desde la instalación del chavismo, Venezuela ha enfrentado una profunda crisis social, política y económica. La gestión del expresidente Hugo Chávez y la continuidad bajo Nicolás Maduro ha provocado la destrucción de instituciones democráticas, una economía colapsada y un éxodo masivo de más de nueve millones de venezolanos en busca de mejor calidad de vida. La manipulación electoral, la censura y la persecución de disidentes se han consolidado como herramientas del régimen para mantenerse en el poder. En su discurso, Machado defendió los resultados de una elección presidencial del 28 de julio de 2024, que la oposición considera legítima y que logró una alta participación. La dirigente explicó las dificultades encontradas para promover esa votación, incluyendo amenazas militares y detenciones arbitrarias. La represión se intensificó después de la jornada electoral, con denuncias de secuestros, torturas y abusos físicos contra manifestantes y civiles, hechos que organismos internacionales catalogan como crímenes de lesa humanidad. Consciente del contexto actual, Machado planteó que la verdadera autoridad proviene del mandato popular y no de una orden judicial. La resistencia continúa en la clandestinidad, con esfuerzos por fortalecer las redes cívicas y la desobediencia pacífica para promover una transición ordenada y pacífica hacia la democracia. La líder opositor
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