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México incautó más de 229 toneladas de cocaína en 2020-2024

México incrementó en cinco años sus incautaciones de cocaína, alcanzando más de 229 toneladas, en un contexto de expansión de rutas en América Latina.

Por Redacción1 min de lectura
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El país intensificó sus operaciones marítimas contra el narcotráfico, en un contexto de aumento global y rutas en expansión en América Latina. Durante el período de 2020 a 2024, México aumentó notablemente sus tareas de interdicción marítima contra el narcotráfico, logrando la confiscación de más de 229 toneladas de cocaína en coordinación con varios países de la región. Este incremento refleja no solo una mayor eficacia en las acciones de seguridad, sino también la persistente expansión de rutas ilícitas que atraviesan el Pacífico, principalmente debido a la creciente producción en Colombia, Perú y Bolivia. La situación se enmarca en un contexto internacional en el que la lucha contra el narcotráfico ha sido reforzada mediante operaciones conjuntas, como la llamada Operación Martillo, liderada por Estados Unidos, que moviliza a 15 naciones en tareas marítimas conjuntas para interceptar cargamentos ilegales en rutas marítimas que conectan América y Europa. Las estadísticas revelan que países como El Salvador y Guatemala también intensificaron sus esfuerzos, registrando aumentos en las incautaciones de hasta más de 1,500%. Es importante destacar que los cultivos de coca continúan expandiéndose en el occidente colombiano, una región que concentra la mayor parte de la producción en la nación andina, alcanzando cifras cercanas a las 1,7 millones de toneladas potenciales de cocaína en 2024. Expertos advierten que estos niveles de producción generan un incremento en el uso de rutas marítimas hacia Centroamérica y México, lo que exige fortalecer la cooperación internacional mediante vigilancia satelital, drones y políticas integradas en seguridad marítima. Además, se observa un desplazamiento del narcotráfico hacia rutas menos vigiladas en países del Cono Sur, como Uruguay y Chile, lo que presenta nuevos desafíos a las autoridades regionales e internacionales.

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