La ruptura se da tras conceder asilo a Betssy Chávez, y refleja una historia de tensiones políticas y diplomáticas entre ambos países sudamericanos. El distanciamiento entre México y Perú se agudizó tras la decisión del gobierno peruano de romper relaciones diplomáticas debido al otorgamiento de asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra vinculada al expresidente Pedro Castillo. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México calificó esta medida como excesiva y desproporcionada, defendiendo la tradición diplomática que respalda el derecho a asilo. La tensión se remonta a casi tres años, cuando las diferencias políticas entre ambos países afectaron sus relaciones, incluyendo la expulsión del embajador mexicano en Lima en 2022 y el rechazo público del gobierno peruano a las declaraciones mexicanas. Además, la actual crisis en Perú, marcada por la destitución de Castillo y la postura de apoyo del gobierno mexicano a su figura, ha profundizado la confrontación. El reciente incidente también trae a la memoria otros conflictos diplomáticos en la región, como el asalto a la embajada mexicana en Ecuador en 2024, evidenciando las complejidades de la política latinoamericana en torno a la protección diplomática y la soberanía nacional. La relaciones oficiales entre ambos países permanecen rotas, reflejando un capítulo difícil en su historia diplomática.
Temas:
