El presidente Javier Milei convocó a su gabinete para abordar la emergencia por el aumento de muertes relacionadas con fentanilo contaminado, utilizando un método poco convencional que generó controversia. En medio de una grave emergencia sanitaria y política, el presidente Javier Milei llevó a cabo una reunión de gabinete en la Casa Rosada para discutir la creciente crisis generada por el consumo y la distribución de fentanilo contaminado en Argentina. La convocatoria ocurrió en un contexto donde la cifra de fallecimientos relacionados al consumo de esta droga alcanzó las 96 muertes, desatando interrogantes sobre las respuestas del gobierno ante la situación. Lo que llamó la atención fue la incorporación de un método inusual para la discusión: Milei compartió en la reunión una película protagonizada por Guillermo Francella, que ya había sido mostrada previamente a representantes del Partido Republicano en una sesión anterior. La actividad formó parte de una estrategia para captar la atención del equipo, aunque también generó críticas debido a la naturaleza poco convencional del enfoque en un tema de tanta gravedad. Este escenario se desarrolló en un momento de tensión interna en la gestión, con enfrentamientos entre ministros y acusaciones cruzadas relacionadas con la responsabilidad en el control del fentanilo. La tensión se intensificó cuando diferentes funcionarios culparon a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), dependiente de la cartera de Salud, por fallas en el control, a pesar de que reportes revelan que el fármaco fue detectado en febrero, pero solo se tomó acción meses después. Mientras tanto, el entorno cercano a Milei ha iniciado movimientos para responsabilizar a actores políticos y económicos, apuntando a investigaciones y posibles detenciones en torno a las empresas distribuidoras implicadas en la contaminación del fentanilo. La situación refleja la magnitud de una crisis que combina aspectos sanitarios, j
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