La crisis humanitaria en Gaza se agrava por bloqueos, falta de ayuda y colapso hospitalario, dejando aún más vidas en riesgo, especialmente la de menores. La situación de crisis en Gaza continúa deteriorándose, con un saldo de 457 muertos por causas relacionadas con la desnutrición desde que inició el conflicto en octubre de 2023. Entre las víctimas, se cuentan 152 niños, muchos de ellos recién nacidos, afectados por la severa escasez de alimentos y recursos médicos. La escasez se agrava por las restricciones impuestas por Israel, que limita la entrada de ayuda humanitaria vital, bloqueando toneladas de suministros esenciales en las fronteras. La Organización Mundial de la Salud ha reportado que en lo que va de 2025, 74 personas han fallecido por desnutrición, incluyendo 24 menores menores de cinco años, en medio de un sistema sanitario colapsado y con recursos insuficientes para atender la demanda creciente. La constante ofensiva y desplazamientos forzados dificultan aún más la atención médica adecuada, dejando a muchas víctimas, especialmente niños y embarazadas, sin posibilidades de tratamiento efectivo. Diversas organizaciones internacionales acusan que el uso del hambre como arma de guerra puede constituir un crimen internacional, ante la grave situación humanitaria que enfrentan los habitantes de Gaza.
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