La salida de 1.4 millones de migrantes en seis meses refleja efectos de políticas migratorias y cambios en el flujo migratorio en el país. En los primeros seis meses de la administración del expresidente Donald Trump, Estados Unidos experimentó una caída histórica en su población migrante, con aproximadamente 1.4 millones de personas que dejaron el país. Este fenómeno marca la primera disminución significativa en más de cincuenta años, situando a Estados Unidos en una tendencia inédita desde la Gran Depresión. La reducción se atribuye en parte a las políticas restrictivas del gobierno, que incluyeron un incremento en las deportaciones y medidas para desalentar la entrada de migrantes, principalmente en la frontera con México. Hasta junio de 2023, la población de migrantes en territorio estadounidense ascendía a cerca de 52 millones, representando aproximadamente el 15.4% del total de habitantes y una baja en el porcentaje de migrantes en la fuerza laboral, que pasó del 20% al 19%. Los cambios en el número y origen de los inmigrantes también reflejan una creciente diversificación, aunque México continúa siendo el principal país de origen, con una participación que ha disminuido del 29% al 22% desde 2010. Expertos señalan que estas cifras son resultado de una combinación de políticas gubernamentales y dinámicas migratorias naturales, y que la tendencia podría mantenerse en los próximos meses.
Boletín semanal
Las noticias del Congreso, directo a tu correo
Resumen editorial cada domingo con lo más relevante de política, congreso y utilidad. Sin spam, cancela cuando quieras.
