Los hallazgos en la vivienda donde vivió Gustavo Cerati desentierran la muerte de un adolescente ocurrido en 1984 El 20 de mayo de 2025, obreros que excavaban para construir un muro en una propiedad del barrio de Coghlan, en Buenos Aires, encontraron 150 fragmentos óseos a solo 60 centímetros de profundidad. Entre los restos también se hallaron ropa, un reloj y una corbata. El Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó que los huesos corresponden a un joven con lesiones cortopunzantes en la cuarta costilla derecha y marcas de violencia en extremidades. El descubrimiento reabre el caso de Diego Fernández Lima, un adolescente de 16 años desaparecido en 1984. Fernández Lima salió de su casa el 26 de julio de ese año para visitar a un amigo y nunca regresó. La policía archivó la investigación bajo la hipótesis de una fuga, pese a las insistencias de la familia. Las investigaciones apuntan a Norberto Cristian Graf, de 58 años, excompañero de Fernández Lima en la ENET N°36. Testigos declararon que compartían aficiones por las motos y que Graf fue la última persona en ver con vida al adolescente. Actualmente, Graf reside en la misma casa donde ocurrió el crimen. La causa, sin embargo, ya prescribió. La familia Fernández Lima denuncia que el sospechoso vivió años sabiendo lo que hizo y reclama una reforma legal para evitar impunidad en casos similares. La propiedad en cuestión fue alquilada en los 2000 por Gustavo Cerati, pero el vínculo con el músico fue solo circunstancial; la verdadera historia es la de un adolescente que aún busca justicia.
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