Saltillo, Coahuila. – El año 2025 estuvo marcado por el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump, cuyo mandato se caracterizó por una ofensiva proteccionista, la expulsión de inmigrantes en situación irregular y desmantelamiento de sectores del Estado. A pesar de sus medidas, que incluyeron el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades demócratas y ataques a medios de comunicación, el descontento sobre la economía y el costo de vida creció, afectando la posición de su partido de cara a elecciones futuras. Un alto el fuego en la Franja de Gaza, mediado por presiones estadounidenses y una cumbre copresidida por Trump en Sharm el Sheij, Egipto, trajo un respiro al conflicto iniciado el 7 de octubre de 2023. El acuerdo facilitó el flujo de ayuda humanitaria y el intercambio de rehenes y prisioneros, aunque la negociación del desarme de Hamás se presentaba delicada. Previamente, las tensiones regionales escalaron con ataques israelíes a instalaciones nucleares iraníes y operaciones contra Hamás en Doha. Washington intensificó su presencia militar en el Caribe y el Pacífico bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Se llevaron a cabo ataques contra embarcaciones sospechosas, resultando en decenas de muertes, lo que generó tensiones con Venezuela, acusada por EE.UU. de liderar un cártel. El país sudamericano consideró la campaña una excusa para intervenir en sus reservas petroleras. El regreso de Trump impulsó los esfuerzos por poner fin a la invasión rusa de Ucrania. Las posturas cambiantes del mandatario estadounidense generaron incertidumbre en Ucrania, que temía un acuerdo desfavorable. Conversaciones directas y una cumbre Trump-Putin en Alaska no produjeron avances significativos, con Rusia manteniendo sus exigencias territoriales. Estados Unidos respondió con sanciones al sector petrolero ruso y presentó un plan de paz que fue bien recibido por Rusia pero considerado una capitulación por Ucrania. En el ámbito comercial, Trump implementó aranceles adicionales a
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