La tecnología de robots de compañía impulsa el cuidado y el bienestar de la creciente población envejecida en un país con escasez de personal de atención. En Corea del Sur, uno de los países con mayor población envejecida, la soledad y la falta de recursos humanos para cuidado de adultos mayores representan desafíos sociales y sanitarios. En respuesta, se han desarrollado robots de compañía impulsados por inteligencia artificial que ofrecen atención, monitoreo y apoyo emocional a quienes viven en aislamiento. Entre los más utilizados está Hyodol, un robot con apariencia infantil equipado con un sistema de chatbot que permite mantener conversaciones, recordar medicinas, alertar sobre emergencias y monitorear el estado de ánimo de los usuarios. Desde su implementación en 2019 en el municipio de Guro, se han distribuido más de 400 unidades, con una circulación total en todo el país que supera las 12 mil. Además de brindar compañía, estos dispositivos actúan como "ojos y oídos" en el hogar, ayudando a detectar síntomas de depresión y demencia, lo que es crucial para la población de adultos mayores, vulnerable a estos padecimientos en una sociedad con altas tasas de soledad. Sin embargo, surgen cuestionamientos éticos relacionados con la privacidad y la posible dependencia excesiva hacia la tecnología, además de la carga adicional que enfrentan los trabajadores sociales para mantener estos sistemas operativos en funcionamiento. El fenómeno ha trascendido las fronteras asiáticas, con países como Japón, Estados Unidos y Singapur experimentando con robots similares, como Paro y ElliQ, y proyectando un mercado global que podría alcanzar los 7.7 mil millones de dólares para 2030. La innovadora solución surcoreana prepara su expansión internacional, con planes de llegar a Estados Unidos en 2026 y adaptaciones en inglés, chino y japonés.
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Robots con IA mejoran la vida de adultos mayores en Corea del Sur
En Corea del Sur, robots con inteligencia artificial proporcionan compañía y monitoreo a adultos mayores, ayudando a afrontar la soledad y la escasez de cuidadores.
Por Redacción1 min de lectura
