El mandatario estadounidense detalla un giro estratégico en las relaciones con el gobierno de transición venezolano, mientras revela sorpresivas decisiones sobre intervenciones militares. Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de "muy inteligentes" las acciones del régimen de transición venezolano, asegurando que la cooperación con este gobierno avanza "muy bien". Estas declaraciones, realizadas en el marco de una reunión con representantes del sector petrolero, marcan un aparente giro en la política exterior estadounidense hacia el país caribeño. Trump anticipó posibles encuentros con líderes venezolanos en un futuro cercano, subrayando la solidez de las gestiones bilaterales. El mandatario elogió la estrategia de los interlocutores venezolanos, sugiriendo que su enfoque ha evitado escenarios más drásticos. "Todo ese lugar podría haber sido arrasado con un solo ataque más, y no queríamos hacer eso", afirmó Trump, quien también confirmó haber cancelado la opción de un nuevo operativo militar en Venezuela. La Casa Blanca, según sus propias palabras, apoyará una transición supervisada directamente por el gobierno estadounidense, un proceso que podría extenderse por más de un año. Históricamente, la administración Trump optó por una estrategia de presión que incluyó operaciones militares, como la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, seguida de advertencias sobre posibles ataques adicionales. La amenaza de un nuevo operativo se mantuvo latente hasta que las autoridades venezolanas liberaron presos políticos, un gesto que Trump consideró decisivo para suspender acciones militares. La decisión, explicó, buscaba evitar una escalada bélica mayor, reconociendo la adecuada actuación del gobierno de Delcy Rodríguez. Este nuevo enfoque diplomático parece dejar de lado a la oposición venezolana tradicional, orientando el respaldo hacia el gobierno interino de Delcy Rodríguez. A pesar de ello, Trump confirmó que se reunirá próxima
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