Miles de venezolanos participan en el proceso de registro en medio de una escalada de tensiones militares y declaraciones sobre la defensa del país. En respuesta a las crecientes inquietudes por una posible agresión extranjera, el Gobierno venezolano ha organizado un proceso masivo de inscripción en las filas militares, buscando fortalecer sus capacidades defensivas. La convocatoria, dirigida a ciudadanos de diferente edad y condición social, se ha llevado a cabo en diversos centros públicos, incluyendo lugares simbólicos como el Palacio de Miraflores y el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez. La iniciativa forma parte de una estrategia gubernamental para proyectar una imagen de resistencia ante la presencia militar estadounidense en la región, que en los últimos meses ha aumentado su presencia naval en el Caribe, generando preocupación en Caracas. El proceso de registro ha despertado entusiasmo y también dudas entre la población, con voluntarios explicando que sienten un deber patriótico al participar. La Fuerza Armada de Venezuela, conocida por su marcado carácter político, continúa siendo un símbolo importante del chavismo, con un saldo aproximado de 343 mil efectivos en 2020, según cifras internacionales, y una afirmación reciente de Maduro de contar con una milicia superior a los 4.5 millones de integrantes. La movilización coincidió con un aumento en las recompensas internacionales contra Maduro y acusaciones de vínculos con organizaciones narcotraficantes, lo que incrementa las tensiones en la región. Este contexto ha sido acompañado por declaraciones oficiales que rechazan la intervención extranjera, calificándola de “inmoral” e “ilegal,” mientras que expertos consideran que, aunque las amenazas son serias, una intervención militar directa en la actualidad parece improbable. Sin embargo, el liderazgo venezolano insiste en prepararse ante cualquier escenario, fortaleciendo su aparato militar y promoviendo la participaci
Temas:
