El expresidente del PRI ha sido vinculado a diversas indagatorias por corrupción, mientras se le ha visto en México tras mantenerse en el extrajero. Enrique Peña Nieto, quien gobernó México de 2012 a 2018, continúa siendo objeto de escrutinio judicial a pesar de mantenerse mayormente fuera del foco público internacional. Recientes avistamientos en Ixtapan de la Sal han reavivado especulaciones sobre un eventual regreso del exmandatario, quien ha mencionado en el pasado la posibilidad de retornar al país. La coyuntura adquiere relevancia dado su pasado vinculamiento a diversas investigaciones por presuntos delitos, que podrían influir en su futuro político y legal. Entre las acusaciones que enfrentan a Peña Nieto destaca una investigación de la Fiscalía General de la República por presuntos sobornos relacionados con la venta del software espía Pegasus y entregas de armas a dependencias de seguridad durante su mandato. Se señala que gran parte del dinero obtenido, supuestamente, habría sido destinado a financiar su campaña presidencial de 2012. Aunque el expresidente ha negado las acusaciones, las autoridades mexicanas continúan solicitando información adicional al gobierno de Israel, en medio de un proceso judicial en curso. Además de estos señalamientos, existen otras carpetas abiertas por delitos vinculados al lavado de dinero, transferencias internacionales ilegales y enriquecimiento ilícito, derivadas de investigaciones realizadas bajo la administración actual. Desde 2019, se ha reportado que recibió más de 26 millones de pesos en transferencias sospechosas, sin que haya avances públicos firmes en dichas causas. También destaca la investigación en Andorra, donde se indaga su relación con el abogado Juan Ramón Collado —detenido en México por delitos financieros—, en un contexto donde Peña Nieto ha reconocido haber volado en aeronaves propiedad del exabogado, aunque negó pagos relacionados con accidentes familiares. Estas acciones judiciales reflejan la persistente
Temas:
