Guadalajara, Jalisco. – El inicio de 2026 se presenta con un panorama alentador para el abasto de agua en Jalisco, ya que el Lago de Chapala y la mayoría de las principales presas del estado registran niveles altos de almacenamiento. Esta situación es el resultado de las abundantes lluvias acumuladas durante el último temporal, ofreciendo un alivio significativo tras años afectados por la sequía. Según el reporte técnico de monitoreo de presas con fecha del 1 de enero, ninguna de las presas importantes del estado se encuentra en situación crítica. Varias de ellas operan cerca o incluso por encima de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO), sin que esto represente riesgos inmediatos. El Lago de Chapala, que es la fuente principal de abastecimiento para el Área Metropolitana de Guadalajara, se sitúa al 74.98% de su capacidad, acumulando 5 mil 921 hectómetros cúbicos. Aunque aún por debajo del NAMO, el nivel actual demuestra una condición estable en comparación con años anteriores. Actualmente, el lago presenta una extracción de 5.02 metros cúbicos por segundo, volumen destinado fundamentalmente al consumo humano, lo que resalta la importancia de un manejo responsable del recurso hídrico en los próximos meses. En la cuenca del Río Ameca, la presa La Vega destaca por operar al 122.37% de su capacidad, superando el NAMO. A pesar de esto, no hay extracción activa, lo que sugiere un manejo preventivo del excedente. Por otro lado, en la cuenca del Río Armería, la presa Trigomil se ubica al 52.44%, mientras que la presa Tacotán alcanza el 82.22%. Ambas manejan extracciones controladas para regular el suministro agrícola y prevenir presiones sobre su infraestructura. En la Costa de Jalisco, la presa Cajón de Peña, una de las más grandes del estado, reporta un 96.53% de almacenamiento, con una extracción superior a los 11 metros cúbicos por segundo, destinada principalmente a riego y control de avenidas. Las presas de la cuenca del Río Santiago también muestran condiciones
Temas:
