Zapopan, Jalisco. - El lunes, autoridades de seguridad arrestaron a Iván Cazarín, conocido como El Tanque, uno de los líderes más temidos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La detención fue confirmada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, quien destacó que El Tanque tuvo un papel clave en actividades delictivas a lo largo del sur del país, incluyendo delitos graves como el derribo de un helicóptero en 2015.
Cazarín no solo era el responsable de coordinar actividades criminales desde Veracruz hasta Chiapas, sino que también jugó un rol crucial en la expansión del CJNG hacia la frontera con Guatemala. Durante su gestión, logró desplazar a facciones del Cártel de Sinaloa, incluida la influencia de Joaquín El Chapo Guzmán.
La captura de El Tanque revela la capacidad del CJNG para controlar territorios estratégicos, como Tabasco y Chiapas, donde se vinculó con grupos criminales locales, como La Barredora. Este grupo, fundado por Hernán Bermúdez Requena, estuvo implicado en una serie de delitos, que van desde la extorsión hasta el robo de hidrocarburos.
García Harfuch también mencionó que esta detención responde a investigaciones previas del gobierno estadounidense, que había identificado a Cazarín como una figura clave en una red de combustible robado y tráfico de fentanilo. A pesar de las alertas de Washington, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, las acciones contra El Tanque fueron minimizadas hasta ahora.
Los vínculos de El Tanque con funcionarios del gobierno también son objeto de indagaciones. Investigaciones recientes sugieren que tuvo apoyo de altos funcionarios, lo que le permitió operar con impunidad. Con su arresto, se espera que las autoridades intensifiquen la acción contra el CJNG y sus cómplices en el gobierno.
La situación actual abre la puerta a futuras investigaciones sobre el entramado criminal en el sur de México, y se anticipa que El Tanque enfrente un proceso judicial en las próximas semanas.
Con información de diariodechiapas.com

