Guadalajara, Jalisco. - La presa El Zapotillo, inaugurada hace dos años, continúa generando conflictos en Jalisco sin aportar agua al Área Metropolitana de Guadalajara. Desde su concepción, el proyecto ha sido objeto de litigios y protestas, sumando hasta ahora un costo de 35 mil millones de pesos.
El gobernador Pablo Lemus se reunió recientemente con Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación, donde se acordó el apoyo federal para la construcción de un Acueducto sustituto y la modernización de la Planta Potabilizadora Número 1 de Miravalle, con un costo total estimado de 15 mil millones de pesos. Sin embargo, Lemus no mencionó la presa durante el encuentro, sorprendiendo a muchos su aparición en el debate días después.
Lemus indicó que, tras la aprobación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el costo de la construcción del Acueducto y la modernización de la planta recaerá en el Gobierno de Jalisco, mientras que la Federación asumirá el suministro de agua desde El Zapotillo. Esta estrategia condicionaría al estado a presentar proyectos públicos-privados ante el Congreso para llevar a cabo estas obras.
El traslado de la responsabilidad económica parece desviar la carga hacia el gobierno estatal, que deberá lidiar con los altos costos mientras el Gobierno federal se compromete a financiar solo las obras complementarias de El Zapotillo, cuyo costo será menor.
Las autoridades locales se encuentran ahora en la búsqueda de soluciones a largo plazo para el grave problema del agua en el estado, mientras los ciudadanos continúan sin acceso a un suministro adecuado y de calidad.
Con información de informador.mx

